Reflexiones sobre el histórico 21 de  noviembre

Reflexiones sobre el histórico 21 de  noviembre

Por Jaime Ávila Asís

Después de sopesar las diversas lecturas  del paro nacional del 21 de noviembre del corriente año, cabe distinguir las de la provocación planteada por el paro en procura de un cambio y las de si efectivamente resultó en mayor o menor medida según las pretensiones de los manifestantes. Obviamente a estas hay que esperar, y, en cuanto a las primeras hay que destacar que los organizadores del 21 de Noviembre lo situaron cuando se dieron los ejemplos de Ecuador y Chile por desprecio a justas aspiraciones populares represadas con explosividad de una caldera y por otro lado la de terminación de que fuera pacífico acorde con el espíritu de paz predominante que aglutinaba a trabajadores, indígenas y hasta servidores públicos y gentes de todas las clases, respetuosas de las instituciones, y, por eso resultó chocante que el Presidente iniciara su respuesta condenando al vandalismo de última hora y no refiriéndose a lo fundamental como para hacer más confiable su convocatoria de conversación nacional, con malos precedentes de acuerdos incumplidos y de si se trata de asuntos urgentes y de  otros que necesitan más tiempo, sobre los  cuales también brilló la inocultable incapacidad para solucionarlos desde su acceso al poder. Por lo que se teme otro salto al vacío, cuando ya la caldera está desocupada y con la mentalidad de ovejas de muchos colombianos, ya Duque le está dando al tratamiento del paro un giro torticero y dilatorio en vez de tomar al toro por los cuernos convocando al Comité Nacional del Paro legítimo y representativo interlocutor de los temas que lo provocaron para la conversación nacional a fin de que ésta no se convierta en un monólogo sobre los ejes escogidos por un gobierno avezado en no escuchar al pueblo, al que por su moral de sacrificio, piensa que puede burlar sin límites. Ojalá no le permitan jugar con candela, pues manifiestamente siempre le aqueja la perplejidad.

Noticia reciente

Escriba un comentario.

Su correo electrónico no será publicado.