¿Puede probarse toda la verdad?

La MAYORÍA de las cosas que sabemos, noSobre la finalidad de la actividad  probatoria intraprocesal se ha sostenido que la función del proceso consiste en solucionar la controversia concreta, sin establecer y esclarecer los hechos generadores de la confrontación pues lo importante para la decisión es la convicción del juez respecto de la razón o sin razón de cada una de las partes. Es el criterio imperante en el adversarial system anglosajón con su concepto de prueba dialéctica o prueba como argumento, abandonando la verdad como objetivo. La prueba no es el descubrimiento de la verdad, sino el convencimiento del juez en torno a la exactitud de las afirmaciones realizadas por las partes en el proceso.

En contrario, si bien la finalidad del proceso consiste en dirimir el conflicto, ella no se satisface con cualquier fórmula de solución, sino únicamente en tanto se logre esclarecer los hechos que hayan dado origen al pleito es probable una real aplicación del derecho y puede esperarse una solución que asegure el objetivo real del proceso.

La verdad es relativa, al estado de los conocimientos, en lo único que se dice que es verdad por lo que sabemos o sea respecto del conjunto de los conocimientos confirmados que poseemos. La  verdad no es definitiva sino contingente.

Así las cosas, es preferible conformarse con lo mejor que pueda conseguirse al constatar la realidad relevante, que desdeñar esa finalidad con la excusa de que no se puede obtener una verdad irrefutable; pues, la elevada probabilidad de que un hecho sea verdadero puede ser sustento serio y suficiente de la discusión judicial.

Concluye Schopenhauer:p

Escriba un comentario.

Su correo electrónico no será publicado.