Algunos intentos de reforma urbana

Algunos intentos de reforma urbana

Por Camilo Paz Pana

Los entendidos coinciden en que se trata de un complejo fenómeno de difícil solución sobre todo en Latinoamérica.

En Bolivia y Cuba se han intentado reformas urbanas con menor y mayor alcance y en Colombia ha sido largo el recorrido desde cuando se lanzó la llamada Ley del Techo sobre los problemas urbanos. Que se pretende solucionar con un proceso de transformaciones que permitan a una gobierno trasladar los grandes beneficios del proceso de urbanización –actualmente disfrutado por unos pocos- a la inmensa mayoría de la población y en especial a las clases marginadas. Desde entonces se ha perseguido ese  gran objetivo con normas de ordenamiento territorial, que a lo mejor se han favorecido con las proyecciones de la globalización y entorpecido con las del neoliberalismo que fortalece acumulación de riqueza por los más ricos e impide la equidad en el reparto de la torta.

La reforma se confunde con medidas a la administración de la tierra urbana (ordenamiento territorial) y suburbana o con programas de vivienda popular, o medidas sobre normas urbanísticas, de ornato y belleza o faraónicas construcciones como las de los famosos dictadores latinoamericanos, sin incluir el control de la especulación, la  plusvalía de la tierra urbana, el control de los arrendamientos, el desarrollo de los servicios públicos, la integración y nacionalización de todas las obras de infraestructura, la intervención de la  industria de la construcción cuando sea necesario, por ejemplo con habitaciones al alcance de los más necesitados. O sea sus objetivos son muy amplios, como obtener una mayor justicia social y obligar a que la tierra cumpla su verdadera función social.

En cuanto a la reforma boliviana de los 50 en la revolución de Paz Estenssoro mediante su Decreto-Ley # 3819 limitó la propiedad de una persona, aplicable a áreas no edificadas dentro del perímetro urbano, a 10.000 metros cuadrados, con el fin de expropiar el excedente para que los municipios se los vendieran a la clase media o a los obreros que no tuviesen bienes inmuebles urbanos. Fue tan limitada, mal planeada y ejecutada con un insipiente desarrollo económico del país que no permitió financiar programas de vivienda económica al alcance de la gran mayoría de la población urbana y de servicios públicos urbanos, que resultó un fracaso, y, las cosas quedaron en el caos de antes.

Y en cuanto a la de Cuba de la revolución se basó en la Ley de Reforma Urbana en Cuba del 14 de octubre de 1960 con considerando sobre especulación y dificultad de vivienda y consagración del derecho del derecho a la vivienda o como un derecho imprescindible e inalienable del ser humano y resultó una gran transformación gradual de las estructuras urbanas como resultado de un esfuerzo colectivo que abarcó a toda la población y se cumplió un gran esfuerzo para la construcción masiva de vivienda popular y colectiva, utilizando técnicas de  prefabricación a gran escala, quedando pendientes que no son precisados todos por falta de informes pero cabe concluir que esta reforma sigue influyendo en la consagración del derecho a la vivienda en los países latinoamericanos.

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